MARTES 15 DE NOVIEMBRE DE 2011
SESIÓN DE CUENTA CUENTOS "LA ARAÑA HACENDOSA"
ESTA DIVERTIDA SESIÓN CORRIÓ A CARGO DE LA MAMÁ ROSARIO GUERRERO.
DESDE AQUÍ HAGO UN LLAMAMIENTO A LAS MAMÁS PARA QUE SE ANIMEN A DISFRUTAR CON SUS HIJ@S PARTICIPANDO EN ESTA LÚDICA ACTIVIDAD. TUS HIJ@S TE LO AGRADECERÁN.
TODOS ESTAMOS IMPLICÁNDONOS EN EL ENRIQUECIMIENTO DEL APRENDIZAJE DE TU HIJ@. ¿NO LO VAS A HACER TÚ?
BIENVENIDOS A NUESTRO BLOG. AQUI PODRÁS ENCONTRAR TODAS LAS ACTIVIDADES QUE DESDE NUESTRA BIBLIOTECA ESCOLAR SE HAN PROGRAMADO PARA TODA LA COMUNIDAD EDUCATIVA.
jueves, 26 de enero de 2012
CLUB DE LECTURA "CAFÉ Y LIBROS"
El pasado martes 24 de Enero, comenzó a rodar nuestro club de lectura para padres y madres "Café y Libros".
Comenzamos con un interesante libro de Arturo Pérez Reverte "El club Dumas".
Comenzamos con un interesante libro de Arturo Pérez Reverte "El club Dumas".
El club Dumas de Arturo Pérez-Reverte:
¿Puede un libro ser investigado policialmente como si de un crimen se tratara, utilizando como pistas sus páginas, papel, grabados y marcas de impresión, en un apasionante recorrido de tres siglos? Lucas Corso, mercenario de la bibliofilia, cazador de libros por cuenta ajena, debe encontrar respuesta a esa pregunta cuando recibe un doble encargo de sus clientes: autentificar un manuscrito de Los tres mosqueteros y descifrar el enigma de un extraño libro, quemado en 1667 con el hombre que lo imprimió. La indagación arrastra a Corso y con él, irremediablemente al lector a una peligrosa búsqueda que lo llevara de los archivos del Santo Oficio a los libros condenados, de las polvorientas librerías de viejo a las más selectas bibliotecas de los coleccionistas internacionales.
Si quieres unirte a nosotros, sólo tienes que contactar con Encarnita (coordinadora de la biblioteca). Aún estás a tiempo y, te aseguro, que no te arrepentirás.
"YO, LIBRO"
Yo, Libro
Hola. Yo me llamo…Bueno, en realidad, soy un libro. Para algunos, sólo un cúmulo de hojas pegadas. Un conjunto de letras sin sentido. Y eso me duele. No por mí, sino por ellos, que se pierden de todo el mundo que hay guardado en mi interior. De todas las personas que vienen y van. Sufren y ríen, porque en el fondo, los seres humanos son iguales.
Ahora reposo tranquilo en el estante de una biblioteca pública. He pasado por manos de muchas personas. Algunas, llegan hasta aquí, me toman suavemente, como si me arrullaran, van pasando mis páginas una a una, leyendo fragmentos, señalando con sus dedos mientras siento cosquilleos, con ganas de retorcerme de felicidad por sentirme valorado. Pero me quedo quietito y contemplo con cuánto interés buscan en mi interior. Algunos otros me toman y pasan rápidamente y con brusquedad mis hojas, me duele un poco, pero entiendo que ahora todos viven en un mundo acelerado.
En ocasiones, no logro interesarlos, así que simplemente me dejan nuevamente en mi lugar. Otros, me agarran con fuerza y van a hacer la fila para llevarme con ellos. De esta manera, he conocido muchos sitios, he visto muchos paisajes. He viajado en carro, en metro, en bus, hasta en avión. He visto los paisajes desde lo alto de las montañas. He sentido el calorcito de estar en bolso protector. El frío de andar bajo la lluvia. En mis páginas está la historia que cuento, pero hay muchas otras que he visto, que nadie cuenta, que quizás nadie contará. Muchas sonrisas hermosas, de esas que iluminan la ciudad, pero que solo yo puedo disfrutar. Más de una vez me han mojado, me han humedecido lágrimas de aquellos que se identifican con mis historias, que se dejan tocar en lo más profundo por los sentimientos que nunca sabremos quién vivió en realidad.
A veces, dicen que soy obsoleto, que soy viejo, que estoy maltrecho, pero, ¿acaso no lo estamos todos? Vivir deja huellas, manchas, cortes. Pero nos hace únicos, nos hace diferentes. Sé que aún hay quien disfruta con tocarme, con olerme y saber que no solo soy la historia que vive en mi interior sino todas las historias que he visto, que he sentido y que espero seguir sintiendo.
Querido lector, ¿puedo pedirte un favor? La próxima vez que veas un libro no lo veas solo como hojas sueltas o palabras que alguien simplemente decidió juntar. Míralo como un maravilloso mundo que tiene mucho para enseñarte, en el que puedes descubrir muchas cosas. Hemos sido nosotros los que hemos inspirado a la tele, al cine, a los videojuegos y no a la inversa. Tócame, huéleme, léeme, busca información, pregunta, contradíceme, pero ante todo: Dame una oportunidad. El riesgo, es que lo quieras repetir.
Hola. Yo me llamo…Bueno, en realidad, soy un libro. Para algunos, sólo un cúmulo de hojas pegadas. Un conjunto de letras sin sentido. Y eso me duele. No por mí, sino por ellos, que se pierden de todo el mundo que hay guardado en mi interior. De todas las personas que vienen y van. Sufren y ríen, porque en el fondo, los seres humanos son iguales.
Ahora reposo tranquilo en el estante de una biblioteca pública. He pasado por manos de muchas personas. Algunas, llegan hasta aquí, me toman suavemente, como si me arrullaran, van pasando mis páginas una a una, leyendo fragmentos, señalando con sus dedos mientras siento cosquilleos, con ganas de retorcerme de felicidad por sentirme valorado. Pero me quedo quietito y contemplo con cuánto interés buscan en mi interior. Algunos otros me toman y pasan rápidamente y con brusquedad mis hojas, me duele un poco, pero entiendo que ahora todos viven en un mundo acelerado.
En ocasiones, no logro interesarlos, así que simplemente me dejan nuevamente en mi lugar. Otros, me agarran con fuerza y van a hacer la fila para llevarme con ellos. De esta manera, he conocido muchos sitios, he visto muchos paisajes. He viajado en carro, en metro, en bus, hasta en avión. He visto los paisajes desde lo alto de las montañas. He sentido el calorcito de estar en bolso protector. El frío de andar bajo la lluvia. En mis páginas está la historia que cuento, pero hay muchas otras que he visto, que nadie cuenta, que quizás nadie contará. Muchas sonrisas hermosas, de esas que iluminan la ciudad, pero que solo yo puedo disfrutar. Más de una vez me han mojado, me han humedecido lágrimas de aquellos que se identifican con mis historias, que se dejan tocar en lo más profundo por los sentimientos que nunca sabremos quién vivió en realidad.
A veces, dicen que soy obsoleto, que soy viejo, que estoy maltrecho, pero, ¿acaso no lo estamos todos? Vivir deja huellas, manchas, cortes. Pero nos hace únicos, nos hace diferentes. Sé que aún hay quien disfruta con tocarme, con olerme y saber que no solo soy la historia que vive en mi interior sino todas las historias que he visto, que he sentido y que espero seguir sintiendo.
Querido lector, ¿puedo pedirte un favor? La próxima vez que veas un libro no lo veas solo como hojas sueltas o palabras que alguien simplemente decidió juntar. Míralo como un maravilloso mundo que tiene mucho para enseñarte, en el que puedes descubrir muchas cosas. Hemos sido nosotros los que hemos inspirado a la tele, al cine, a los videojuegos y no a la inversa. Tócame, huéleme, léeme, busca información, pregunta, contradíceme, pero ante todo: Dame una oportunidad. El riesgo, es que lo quieras repetir.
domingo, 22 de enero de 2012
ARTÍCULO DE HERNÁN CASCIARI
Si tenéis cinco minutos leed este buen Artículo de Hernán Casciari, TE REIRÁS Y TE LO PASARÁS BIEN.
Anoche le contaba a mi nieta un cuento infantil muy famoso, el de Hansel y Gretel de los hermanos Grimm.
En el momento más tenebroso de la aventura, los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa. Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos, y comienza a anochecer.
Mi nieta me dice, justo en ese punto de clímax narrativo...No importa. Que lo llamen al papá por el celular'.
Entonces pensé, por primera vez, que mi nieta no tiene una noción de la vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo descubrí qué espantosa resultaría la literatura -toda ella, en general- si el teléfono móvil hubiera existido siempre, como cree mi nieta.
Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático, cuántas tramas hubieran muerto antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían solucionado los intríngulis más célebres de las grandes historias de ficción.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El viejo y el mar, Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de Pascual Duarte. No importa si el argumento es elevado o popular, no importa la época ni la geografía.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica que conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con desenlace.
¿Ya está?
Muy bien. Ahora ponga un celular en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y Chat, mensajes de texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda.
¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona un carajo?
Mi nieta, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una teoría espeluznante: la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las viejas historias que narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de calidad menor.
Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate. Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria.
Con telefonito, el Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam.
Y Tom Sawyer no se pierde en el Missisipi, gracias al servicio de localización de personas de Telefónica. Y el chanchito de la casa de madera le avisa a su hermano que el lobo está yendo para allí.Y Gepetto recibe una alerta de la escuela, avisando que Pinocho no llegó por la mañana.
Un enorme porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o representadas) en los veinte siglos que anteceden al actual, han tenido como principal fuente de conflicto la distancia, el desencuentro y la incomunicación. Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía móvil.
Ninguna historia de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada, si los amantes esquivos hubieran tenido un teléfono en el bolsillo de la camisa.
La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de Shakespeare) basa toda su tensión dramática final en una incomunicación fortuita: la amante finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y entonces ella, al despertar, se suicida de verdad.
Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:
..."M HGO LA MUERTA,
PERO NO TOY MUERTA.
NO T PRCUPES NI
HGAS IDIOTCS. BSO".
Y todo el grandísimo problemón dramático de los capítulos siguientes se habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la obra no tendrían gollete, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del siglo catorce hubiera existido la promoción 'Banda ancha móvil' .
Muchas obras importantes, además, habrían tenido que cambiar su nombre por otros más adecuados.
La tecnología, por ejemplo, habría desterrado por completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de García Márquez se llamaría 'Cien años sin conexión': narraría las aventuras de una familia en donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia, aureliano_goodmornig) pero a nadie le funciona el Messenger.
La famosa novela de James M. Cain -'El cartero llama dos veces'- escrita en 1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría 'El gmail me duplica los correos entrantes' y versaría sobre un marido cornudo que descubre (leyendo el historial de chat de su esposa) el romance de la joven adúltera con un forastero de malvivir.
Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su famosa tragicomedia en dos actos por un título más acorde a los avances técnicos. Por ejemplo, 'Godot tiene el teléfono apagado o está fuera del área de cobertura', la historia de dos hombres que esperan, en un páramo, la llegada de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin saldo.
En la obra 'El jotapegé de Dorian Grey', Oscar Wilde contaría la historia de un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en virtud a un pacto con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de su teléfono una foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente, hasta perder definición.
La bruja del clásico Blancanieves no consultaría todas las noches al espejo sobre 'quién es la mujer más bella del mundo', porque el coste por llamada del oráculo sería de 1,90 la conexión y 0,60 el minuto; se contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al final se cansaría.
También nosotros nos cansaríamos, nos aburriríamos, con estas historias de solución automática. Todas las intrigas, los secretos y los destiempos de la literatura (los grandes obstáculos que siempre generaron las grandes tramas) fracasarían en la era de la telefonía móvil y del wifi.
Todo ese maravilloso cine romántico en el que, al final, el muchacho corre como loco por la ciudad, a contra reloj, porque su amada está a punto de tomar un avión, se soluciona hoy con un SMS de cuatro líneas.
Ya no hay ese apuro cursi, ese remordimiento, aquella explicación que nunca llega; no hay que detener a los aviones ni cruzar los mares. No hay que dejar bolitas de pan en el bosque para recordar el camino de regreso a casa. La telefonía inalámbrica -vino a decirme anoche la Nina, sin querer- nos va a entorpecer las historias que contemos de ahora en adelante. Las hará más tristes, menos sosegadas, mucho más predecibles.
Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real, no estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente? ¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá desesperado al aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a ese avión, que la vida es aquí y ahora?
No. Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje breve desde el sofá.
Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una llamada perdida, y cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no tenga su telefonito en modo vibrador.
¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma.
Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan.
Nuestras tramas están perdiendo el brillo -las escritas, las vividas, incluso las imaginadas- porque nos hemos convertido en héroes perezosos.
por Hernán Casciari
Anoche le contaba a mi nieta un cuento infantil muy famoso, el de Hansel y Gretel de los hermanos Grimm.
En el momento más tenebroso de la aventura, los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa. Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos, y comienza a anochecer.
Mi nieta me dice, justo en ese punto de clímax narrativo...No importa. Que lo llamen al papá por el celular'.
Entonces pensé, por primera vez, que mi nieta no tiene una noción de la vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo descubrí qué espantosa resultaría la literatura -toda ella, en general- si el teléfono móvil hubiera existido siempre, como cree mi nieta.
Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático, cuántas tramas hubieran muerto antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían solucionado los intríngulis más célebres de las grandes historias de ficción.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El viejo y el mar, Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de Pascual Duarte. No importa si el argumento es elevado o popular, no importa la época ni la geografía.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica que conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con desenlace.
¿Ya está?
Muy bien. Ahora ponga un celular en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y Chat, mensajes de texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda.
¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona un carajo?
Mi nieta, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una teoría espeluznante: la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las viejas historias que narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de calidad menor.
Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate. Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria.
Con telefonito, el Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam.
Y Tom Sawyer no se pierde en el Missisipi, gracias al servicio de localización de personas de Telefónica. Y el chanchito de la casa de madera le avisa a su hermano que el lobo está yendo para allí.Y Gepetto recibe una alerta de la escuela, avisando que Pinocho no llegó por la mañana.
Un enorme porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o representadas) en los veinte siglos que anteceden al actual, han tenido como principal fuente de conflicto la distancia, el desencuentro y la incomunicación. Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía móvil.
Ninguna historia de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada, si los amantes esquivos hubieran tenido un teléfono en el bolsillo de la camisa.
La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de Shakespeare) basa toda su tensión dramática final en una incomunicación fortuita: la amante finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y entonces ella, al despertar, se suicida de verdad.
Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:
..."M HGO LA MUERTA,
PERO NO TOY MUERTA.
NO T PRCUPES NI
HGAS IDIOTCS. BSO".
Y todo el grandísimo problemón dramático de los capítulos siguientes se habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la obra no tendrían gollete, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del siglo catorce hubiera existido la promoción 'Banda ancha móvil' .
Muchas obras importantes, además, habrían tenido que cambiar su nombre por otros más adecuados.
La tecnología, por ejemplo, habría desterrado por completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de García Márquez se llamaría 'Cien años sin conexión': narraría las aventuras de una familia en donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia, aureliano_goodmornig) pero a nadie le funciona el Messenger.
La famosa novela de James M. Cain -'El cartero llama dos veces'- escrita en 1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría 'El gmail me duplica los correos entrantes' y versaría sobre un marido cornudo que descubre (leyendo el historial de chat de su esposa) el romance de la joven adúltera con un forastero de malvivir.
Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su famosa tragicomedia en dos actos por un título más acorde a los avances técnicos. Por ejemplo, 'Godot tiene el teléfono apagado o está fuera del área de cobertura', la historia de dos hombres que esperan, en un páramo, la llegada de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin saldo.
En la obra 'El jotapegé de Dorian Grey', Oscar Wilde contaría la historia de un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en virtud a un pacto con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de su teléfono una foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente, hasta perder definición.
La bruja del clásico Blancanieves no consultaría todas las noches al espejo sobre 'quién es la mujer más bella del mundo', porque el coste por llamada del oráculo sería de 1,90 la conexión y 0,60 el minuto; se contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al final se cansaría.
También nosotros nos cansaríamos, nos aburriríamos, con estas historias de solución automática. Todas las intrigas, los secretos y los destiempos de la literatura (los grandes obstáculos que siempre generaron las grandes tramas) fracasarían en la era de la telefonía móvil y del wifi.
Todo ese maravilloso cine romántico en el que, al final, el muchacho corre como loco por la ciudad, a contra reloj, porque su amada está a punto de tomar un avión, se soluciona hoy con un SMS de cuatro líneas.
Ya no hay ese apuro cursi, ese remordimiento, aquella explicación que nunca llega; no hay que detener a los aviones ni cruzar los mares. No hay que dejar bolitas de pan en el bosque para recordar el camino de regreso a casa. La telefonía inalámbrica -vino a decirme anoche la Nina, sin querer- nos va a entorpecer las historias que contemos de ahora en adelante. Las hará más tristes, menos sosegadas, mucho más predecibles.
Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real, no estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente? ¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá desesperado al aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a ese avión, que la vida es aquí y ahora?
No. Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje breve desde el sofá.
Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una llamada perdida, y cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no tenga su telefonito en modo vibrador.
¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma.
Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan.
Nuestras tramas están perdiendo el brillo -las escritas, las vividas, incluso las imaginadas- porque nos hemos convertido en héroes perezosos.
por Hernán Casciari
viernes, 20 de enero de 2012
PRESENTACIÓN DEL COFRE DE LOS CUENTOS
¡¡¡El 29 de noviembre tuvimos una sorprendente visita en el cole!!!
¡¡¡Llegó un pirata y nos dejó un cofre repletiiiiiiiiiito de cuentos!!! pero , primero nos contó uno muuuuuuuuuuy bonito.
Este cofre, se quedará con nosotros todo el curso y los niñ@s podremos leerlos todos.
¡¡¡Llegó un pirata y nos dejó un cofre repletiiiiiiiiiito de cuentos!!! pero , primero nos contó uno muuuuuuuuuuy bonito.
Este cofre, se quedará con nosotros todo el curso y los niñ@s podremos leerlos todos.
miércoles, 18 de enero de 2012
TALLER DE CUENTA CUENTOS
De nuevo, este curso, volvemos con nuestras sesiones de cuenta cuentos para los más pequeños.Este año, contaremos con una nueva figura "la del acompañante". Estos serán niños y niñas de primaria, que actuarán como ayudantes de los padres y madres responsables de esta actividad.
Durante la primera sesión de cuenta cuentos acudieron sólo los padres y madres, para escoger los títulos más
apropiados.
Aquí os dejo la relación de cuentos programada para el curso, abierta, claro está.
NOVIEMBRE
Día 8......................................... La pequeña oruga glotona.
Día 15....................................... La araña hacendosa.
Día 22...................................... ¿Qué hace un cocodrilo por la noche?
Día 29...................................... La bruja Gertrudis.
DICIEMBRE
Día 13...................................... Dentro del sombrero
Día 20...................................... Cuando a Matías le entraron ganas de hacer pis en la noche de Reyes.
ENERO
Día 17..................................... Pequeño Azul y pequeño Amarillo.
Día 24..................................... Una casa a medida.
Día 31..................................... ¡ No David !
FEBRERO
Día 7...................................... El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza.
Día 14................................... Enamorados.
Día 21....................................Un culete independiente.
MARZO
Día 6...................................... Mamás a porrillo.
Día 13.................................... Y se lleva a los niños que comen poco.
Día 20.................................... ¿Quién ha sido?
Día 27.................................... Cuando nace un monstruo.
ABRIL
Día 17..................................... El pequeño conejo blanco.
Día 24..................................... Los cisnes salvajes.
MAYO
Día 8....................................... El pollito pelado.
Día 15..................................... ¡Qué valiente!
Día 22..................................... El sueño de Dalí.
Día 29..................................... La niña del zurrón.
Durante la primera sesión de cuenta cuentos acudieron sólo los padres y madres, para escoger los títulos más
apropiados.
Aquí os dejo la relación de cuentos programada para el curso, abierta, claro está.
NOVIEMBRE
Día 8......................................... La pequeña oruga glotona.
Día 15....................................... La araña hacendosa.
Día 22...................................... ¿Qué hace un cocodrilo por la noche?
Día 29...................................... La bruja Gertrudis.
DICIEMBRE
Día 13...................................... Dentro del sombrero
Día 20...................................... Cuando a Matías le entraron ganas de hacer pis en la noche de Reyes.
ENERO
Día 17..................................... Pequeño Azul y pequeño Amarillo.
Día 24..................................... Una casa a medida.
Día 31..................................... ¡ No David !
FEBRERO
Día 7...................................... El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza.
Día 14................................... Enamorados.
Día 21....................................Un culete independiente.
MARZO
Día 6...................................... Mamás a porrillo.
Día 13.................................... Y se lleva a los niños que comen poco.
Día 20.................................... ¿Quién ha sido?
Día 27.................................... Cuando nace un monstruo.
ABRIL
Día 17..................................... El pequeño conejo blanco.
Día 24..................................... Los cisnes salvajes.
MAYO
Día 8....................................... El pollito pelado.
Día 15..................................... ¡Qué valiente!
Día 22..................................... El sueño de Dalí.
Día 29..................................... La niña del zurrón.
domingo, 20 de noviembre de 2011
¡¡¡BIENVENIDOS AL NUEVO CURSO!!!
COMIENZA UN NUEVO CURSO Y TAMBIÉN NUEVAS ACTIVIDADES PARA VUESTROS HIJOS E HIJAS. TODAS ELLAS PODRÉIS CONOCERLAS AQUÍ, ASÍ COMO COMENTARLAS Y HACER SUGERENCIAS, SIEMPRE SERÁN BIEN RECIBIDAS. OS INVITAMOS A SEGUIRNOS Y DISFRUTAR DE LA LITERATURA CON NOSOTROS.
UN SALUDO
LA COORDINADORA
UN SALUDO
LA COORDINADORA
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